30 diciembre 2007

OJO EL 16 DE MARZO

Cambio horario: este domingo se adelantan una hora los relojes (29/12/2007 www.periodismo.com)
Desde la medianoche de hoy sábado – 00hs del domingo – los relojes argentinos deberán adelantar una hora para adecuarse al huso horario 2. La medida fue implementada por ley en el marco del ahorro de energía propuesto por la presidenta Cristina Fernández.Con la publicación en el boletín oficial de ayer, entró en funciones la ley que estipula un horario de verano desde mañana hasta la cero hora del domingo 16 de marzo de 2008. De esta forma, el país adopta el huso horario dos al oeste del meridiano de Greenwich.Si bien por su ubicación geográfica Argentina debería tener el huso horario 4, la medida responde a la necesidad de ahorrar energía. Según el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, esto se traducirá en “un ahorro de 175 megavatios en el pico de consumo”.El cambio horario se complementa con un paquete de medidas entre las que figuran la sustitución masiva de lámparas de bajo consumo y la eliminación de luces ornamentales.

Contento entre otras cosas por que el ciber redibujo las letras del teclado (juro que es verdad) les regalo este cuento de Leo Mashliah y el turrón o la turrada de fin de año de Radio Mitre.
Atlánticos saludos amigos.
Santa Bernardina del monte

Para ahorrar energía eléctrica, las autoridades de Santa Bernardina del Monte dispusieron que a la cero hora del día veinticinco los relojes se atrasaran una hora, pasando a marcar las veintitrés horas del día veinticuatro. De este modo la gente que tuviera que levantarse a la hora siete del día veinticinco no tendría que prender ninguna luz, ya que en realidad serían las ocho y el sol estaría ya en plena actividad.Cuando llegó el momento -la cero hora del día veinticinco- la gente de Santa Bernardina del Monte, obediente como era, atrasó sus relojes una hora. Fueron entonces -o volvieron a ser- las veintitrés horas del día veinticuatro. Una hora después, los relojes volvían a marcar la cero hora del día veinticinco. La gente de Santa Bernardina del Monte, obediente como era, atrasó sus relojes una hora. Volvieron a ser entonces las veintitrés horas del día veinticuatro. Una hora después, los relojes volvían a marcar la cero hora del día veinticinco.-¿Qué hago, mamá? -preguntó un joven- ¿atraso el reloj?-Por supuesto, hijo: debemos ser respetuosos de las disposiciones de la autoridad - contestó la madre.Todos los habitantes de Santa Bernardina del Monte obraron en consecuencia con ese precepto. Pero una hora después los relojes volvían a marcar la cero hora del día veinticinco. Nuevamente los pacíficos habitantes de Santa Bernardina del Monte atrasaron sus relojes una hora. Se pusieron entonces a esperar el transcurso de los sesenta minutos que faltaban para volver a atrasar los relojes. Pero algunos tenían sueño y se fueron a dormir, no sin antes dejar turnos establecidos de tal modo que siempre hubiera alguien despierto a la hora de atrasar el reloj.A la mañana siguiente seguían siendo las veintitrés horas del día veinticuatro. Una hora después era la cero hora del día veinticinco, e inmediatamente después volvían a ser las veintitrés del día veinticuatro. Faltaban nueve horas para que abrieran las oficinas y los comercios. Una hora después faltaban ocho, pero en menos tiempo del que tardaba un gallo en cantar -y efectivamente había muchos gallos haciéndolo- volvían a faltar nueve.Los habitantes de Santa Bernardina del Monte, de mantenerse este estado de cosas, habrían muerto de inanición. Sin embargo muy otra fue la causa de su muerte. Tres días después del cambio de hora, un funcionario del gobierno central que pasaba por el pueblo interpretó la actitud de los lugareños como huelga general por tiempo indeterminado, y dio parte de ello a sus superiores. Poco después, diez mil soldados entraron con helicópteros y tanques a Santa Bernardina, aniquilando a los insurrectos. Los relojes del pueblo, entonces, quedaron divididos en dos categorías: los que averiados por las balas, estaban clavados en una hora entre las veintitrés y las veinticuatro, y los que seguían marchando libremente, pudiendo llegar hasta más allá de la cero hora sin que nadie los tomara por las agujas para atrasarlos. De todos modos algunas horas después ellos solitos volvían a marcar las veintitrés, como si sintieran nostalgia de sus disciplinados dueños, que en paz descansen.
Leo Masliah
La tortuga

MIRA LO QUE TE DIGO

La censura no existe mi amor... no no
la censura no existe mi amor
la censura no existe
la censura no
la

Página 12
Sábado, 29 de Diciembre de 2007

radiomitre levanto el programa
Un final abrupto para las siestas.

Por Angel Berlanga

Luego de seis años allá arriba, en el aire, La siesta inolvidable baja la cuesta. El fin, eso sí, es mucho menos amable que el ocaso de aquella “Fiesta” que cuenta, canta, Serrat. Es que el 21 de diciembre pasado la gerencia de programación de Radio Mitre le anunció a su conductor, Jorge Halperín, que en la emisora les gustaría empezar a olvidarse de él y su equipo. Y rápido: desde la tarde del último día de este año. “Es un regalo de Navidad”, bromea el periodista ante Página/12, y luego reconsidera: “La verdad es que estoy muy golpeado”.
“La radio nunca coincidió con nuestra manera de pensar, pero siempre respetó al programa, porque tiene un espíritu especial y una relación muy particular con la audiencia”, señaló Halperín. “Este argumento me lo repitieron el día que nos anunciaron que el programa no iba más: no les gusta cómo opinamos”, agregó el periodista. “Dicen que transmitimos una imagen negativa, se toman de que en algún momento dijimos que no nos gusta la gente que vive en los countries o de otros comentarios tomados al azar. Nos dicen, además, que durante varios años aceptaron y respetaron estas disidencias en las opiniones pero que eso, combinado con una baja en la medición, obstruiría la posibilidad de aumentar la facturación del programa, porque con estas condiciones, dicen, no hay muchos empresarios que quieran poner avisos.”
La siesta inolvidable se emitía, hasta ahora, de lunes a viernes entre las 14 y las 17. El último programa será el del 31 de diciembre, pero a lo largo de toda esta semana que pasó el clima de despedida fue casi excluyente. En la conducción, junto a Halperín, y a cargo de varias secciones, trabaja Carlos Barragán, un humorista que está, sin duda, entre los más lúcidos de la radio, con un prontuario laboral que lo incluye junto a Elizabeth Vernaci, Lalo Mir, Mex Urtizberea y Humberto Tortonese, entre otros. Terciaba en la conducción Sylvina Walger, pero en estos últimos días anduvo ausente a causa de un problema de salud; las discusiones ideológico-políticas fueron bastante ásperas entre ella y sus dos compañeros a lo largo de este año. “Uno lo siente porque se acaba algo propio, lindo de hacer y hecho desde hace años con gente que quiero”, explicó Barragán a Página/12. “Pero también ocurre algo muy concreto: en este programa se escuchaba, por las entrevistas de Halperín, a escritores, sociólogos, economistas, filósofos, estudiosos de todo tipo. Y miles de oyentes se habían acostumbrado a oír esas voces que, ahora, acá no va a estar más. Eso, además, me parecía más importante que el ánimo crítico-independiente o la capacidad para divertir.” Según les comunicaron a los conductores, el espacio será ocupado por el animador Esteban Mirol, que conduce hasta ahora en la misma radio, entre las 21 y las 24, Vos y Mirol. Pequeño cambio: hace unos días Mirol dialogaba al aire con Bernardo Neustadt con una admiración ciertamente digna de mejores causas.
El programa fue ideado por Halperín a fines de 2000 y comenzó a emitirse en 2001 por Del Plata, con la conducción de Adolfo Castelo y el nombre Mirá lo que te digo. Al año siguiente el ciclo pasó a Mitre. A lo largo de este tiempo formaron parte del equipo, entre otros, Lorena Maciel, Carlos Ulanovsky, Osvaldo Príncipi y Gillespi. En muchos momentos fue uno de los programas que mejor medía en Mitre, pero en los últimos tres meses la medición bajó unos puntos (de 20 a 15.7) y, en su franja horaria, La siesta inolvidable quedó tercero, por unas décimas, detrás de Qué te parece, conducido por Fernando Bravo en Del Plata (Radio 10 encabeza, lejos, el rating). Esta merma fue uno de los argumentos de la dirección de Mitre para erradicar las siestas. “El oyente de AM no cambia el dial con tanta facilidad como el de FM, y nosotros recibíamos un programa que medía muy poco: eso influyó en las mediciones”, señaló Halperín. “Y, por otra parte, jamás cumplieron con las promesas de promoción que nos hicieron a comienzos de 2007”, agregó. “Cuando dije esto ante la gerencia de programación y recordé la salida de referentes como Gillespi, me respondieron: ‘Tenés razón, pero nosotros queríamos cambiar’.”
Los oyentes del programa abrieron el sitio www.lasiestainolvidable.blogspot.com y lo inundaron de comentarios: 600 en tres días. Penas por el fin, broncas contra la radio, promesas de escuchas si las siestas se hacen en otra emisora. “Estamos viendo qué hacemos, porque todo es muy reciente”, explica Halperín. “De momento, cada uno está resolviendo personalmente su situación, pero estamos abiertos a que surja algo.” El periodista descartó alguna motivación política vinculada al cierre del ciclo. “Como nosotros estábamos acostumbrados a la incertidumbre con Mitre, pedí reiteradamente que avisaran con anticipación si iban a adoptar alguna decisión negativa”, concluye Halperín. “Y el resultado fue éste: avisaron sobre las fiestas, directamente. A mí me parece que eso no se hace. Llevamos años trabajando acá. Así que un rasgo de la despedida, ya de por sí frustrante, es el maltrato. A fines del año pasado se nos dijo que nosotros teníamos que continuar porque éramos el anclaje para la audiencia de la radio. Y en el fin de este año nos echaron.”

29 diciembre 2007

LLEGO EL VERANO

En homenaje a la Revista GENTE que viene titulando así sus numeros desde setiembre de hace 100 años al menos, escribo estas líneas desde la Costa Argentina.

Alguien le puso alguna vez San Deprimente del Tuyú, y la verdad que hay veces en que se esfuerza por serlo. No hay negocios abiertos, falta cambio, guita en los cajeros o sea otro pedazo de la Argentina.

Tan patéticamente cierto es esto, que escribo esta nota desde la PC de un ciber recurriendo a mi memoria de cuales seran las letras que estan absolutamente borradas del teclado.

Pero bueno por lo demas, hay sol, culos, playas, chongos y mas sol.

Sin nada mas que reportar

CARLOS FELIPE

14 diciembre 2007

PERSONAS MUY IMPORTANTES

Si de algo estoy convencido, es que no somos solo la explosión de compuestos químicos de nombres indescifrables. Me resisto a convencerme que nuestra permanencia no tenga ningún motivo.
Ellos no tienen video prohibido, no ganaron ningún concurso. Sólo nacieron, lucharon (muchísimo), se enamoraron, y solamente hicieron parte de este país. Cómo muchos otros.
Sin ellos no estaría yo aquí.
El se me fue hace unos años, ella apenas hace unos dias. Pero va a quedar todo lo que mas bien que mal hicieron.
De otra cosa de lo que estoy convencido es que no nos espera la nada.

Por eso viejis, hasta siempre.

01 diciembre 2007

CUALQUIERA DERRAPA

Si bien lo pasaron en TVR lo hicieron un poco cortado. Falta un fragmento en este diálogo entre Magdalena Ruiz Guiñazú y Pablo Llonto que me parece primordial.
Particularmente me molesta los periodistas que se creen con la autoridad por sobre todos los demas. Esta mal que un entrevistado pretenda "arreglar" que se le pueda y que no preguntar suyo si es el derecho de responder o no pero peor me parece cuando un periodista pretende decirle al entrevistado lo que puede y no decir y sobre todo cuando le corta el teléfono como esta señora hizo hace un tiempo con uno de los chicos que tomaba el nacional Sarmiento. Tomenlo como una muestra de que nadie es impoluto y que todos escondemos algo debajo de la alfombra, por muy paquetas que sean.

Pablo Llonto: ...Patti me parece uno de los últimos símbolos de la impunidad en la Argentina que todavía estaba sin detener, creo que él y la señora Ernestina de Noble, la dueña del grupo «Clarín» que tiene dos hijos que se sospecha que son...
Ruiz Guiñazú: ...Pero no tiene nada que ver una cosa con la otra...

P.L.: Sí que tienen que ver, Magdalena, porque los casos símbolos de la impunidad en la Argentina son los que ha protegido el poder. A Patti lo protegió el poder y a la señora de Noble la protege el poder también e importantes sectores de la prensa que no tienen la valentía y el coraje de denunciar a esta señora que tiene dos hijos; yo también llevo la causa de ella y estamos investigando quiénes son Marcela Noble y Felipe Noble.
R.G.: ¿Por qué no se da a conocer justamente quiénes son si usted tiene las pruebas?

P.L.: Precisamente porque la Justicia y gran parte del periodismo se niega.
R.G.: No, mire, si ha habido gente que se ha jugado y si ha habido gente que ha levantado su voz cuando todo el mundo se quedaba callado, han sido miembros del periodismo.

P.L.: Muy poca gente.
R.G.: Bueno, muy poca pero valiosa y fíjese que también si vamos a eso, hay muy poca gente que se anima y que se animó en su momento a dar testimonio. Pero no involucremos así a la ligera a todo un gremio como es el nuestro, yo personalmente no se lo admito...

P.L.: Magdalena, yo soy parte también del gremio.
R.G.: No, no sabía, no sabía doctor que usted era periodista. ¿En qué medio está trabajando?

P.L.: Escribo para «Caras y Caretas», escribo para la revista «Selecciones» y he trabajado muchísimos años en el diario «Clarín», y conocemos todos desde adentro quiénes fueron los periodistas que tuvieron valentía, que fueron pocos y quiénes fueron la mayoría de los cobardes que en la época de la dictadura no fueron capaces de contar lo que estaba pasando. Todos lo sabemos, pero yo no hablo de los periodistas.
R.G.: ¿Sabe una cosa? Me parece que hay que tener un mínimo de respeto por el miedo ajeno, yo personalmente tengo un gran respeto por el miedo ajeno y por el propio, así que sabe qué, si tiene denuncias para hacer, doctor Llonto, hágalas en la Justicia, donde corresponde, pero no se dedique a ensuciar un gremio al que usted dice pertenecer; la verdad es que yo a usted no lo conozco.

P.L.: Magdalena, lo que usted no puede hacer es mentir y no decir que hubo periodistas que en la época de la dictadura no fueron capaces de investigar lo que pasaba en la ESMA.
R.G.: Yo lo llamé, doctor Llonto, para hablar del caso Muñiz Barreto y para hablar justamente de los secuestros que se le imputan a Patti y usted me sale con una imputación al periodismo en general. Además dé nombres si se anima, vamos, me revienta eso de salir a acusar sintiéndose el dueño de la verdad. También me acuerdo de una presunta guerrillera a la que hicieron aparecer en una revista como si estuviera arrepentida, todas esas cosas infames las recuerdo, pero yo como creo en la Justicia no me siento juez de nadie ¿se da cuenta?

P.L.: Pero Magdalena, estamos iniciando una causa por el caso de Telma Jara de Cabezas, ¿usted recuerda ese caso?
R.G: ¿Sabe qué? Como integrante de la Comisión Nacional por la Desaparición de Personas no voy a empezar a citarle nombres. También a Norma Arrostito la daban por muerta en un enfrentamiento y la habían matado en la ESMA. Son cosas muy conocidas, doctor, me llama la atención que recién usted las descubre.

P.L.: Magdalena, al revés, soy el abogado de la familia Arrostito, acá cometiste un error.
R.G.: No, no me tutee porque yo a usted no lo conozco.

P.L.: Soy el abogado de la familia Arrostito desde hace casi tres décadas.
R.G.: Llonto, ¿tiene algo más que agregar sobre el caso Patti?

P.L.: No, no entiendo por qué se enoja por hechos que son reales.
R.G.: No me gusta la gente que se siente juez y que puede juzgar a todo el mundo como si fuera el dueño de la verdad. Doctor Llonto, ¿tiene algo más que agregar?

P.L.: No, no Magdalena gracias.